

Bueno…es muy típico contar estas cosas pero no tengo nada más que contar. Ha sido un verano fantabuloso. He hecho de todo, campamentos, tiempo con la familia y con una familia ajena, tiempo de descanso, días de estudio… Fue un buen verano, como siempre. Ir al colegio no me molesta casi nada, lo único que me desagrada (y no mucho) es madrugar. Despertase todos los días a las 7 después de haberme pasado tres meses despertándome a las 10 descoloca bastante.
Todo sigue igual pero he notado una cosa a la que no me acostumbro: a que esté Adriana. Ya me había hecho a que no estuviera en clase. No me quejo ni mucho menos, pero se hace extraño.
Ah! Hay una novedad: ¡Ya no voy a estudiar francés jamás!
Me han pasado a cultura clásica. Es una clase llena de chungos y repetidores (más changos que los demás). Ellos están ahí únicamente para librarse del francés pero yo estoy ahí por que me gusta la materia. Me costó bastante que me metieran en ese grupo mi madre tuvo que convencer a mi tutora del año de que quería estar en esa clase por placer. Espero disfrutar de esta asignatura al máximo.
Este es Elder como podéis observar. Es el primero que dibujé. Aun no tiene una personalidad fija, lo único que sé de él es que es tímido y aun que no tenga pinta de serlo es muy positivo.



Hace ya tiempo el colegio nos dio la oportunidad de hacer una buena obra, algo para recordar. Necesitaban voluntarios para hacer globos a niños ingresados en el hospital Virgen de camino. Sin duda alguna levanté la mano, éramos unas 20 personas dispuestas a ofrecer y recibir sonrisas.
Tras varias semanas esperando, el gran día llegó. Al subir a la ludoteca practicamos unas cuantas figuras que habíamos olvidado. El primer niño que vimos se llamaba Rubén. Y todos le dedicamos la mejor sonrisa posible. Al verle se nos fu todo el miedo que nos rondaba. Muchos temían que se iban a poner a llorar al ver a los niños, otros tenían miedo a que las figuras le salieran mal, y otros simplemente temían estar en un hospital (lo entiendo pero a mi me parecen un lugar muy agradable).
Nos dividieron en dos grupos. Unos fueron por las habitaciones, por que había niños que desgraciadamente no podían salir. Y otros nos quedamos en la ludoteca. Y era del segundo grupo. Cuando vi que todos los niños tenían ya a dos de mis compañeros a su alrededor no sabía muy bien que hacer. Pero cuando observé detalladamente y me llevé una sorpresa, Rubén estaba allí, solo, mirando a la nada. Me acerqué a él. Y le pregunté si quería aprender a hacer globofléxia. Por supuesto dijo que si. Le enseñé ha hacer una espada, la hizo realmente bien. Y como vi que le gustaba mucho le enseñé a hacer un mono, que es mucho más complicado. Fue una experiencia preciosa poder hacer sonreír a niños que llevan una vida tan dura. Ellos aprendieron a hacer globos, y nosotros aprendimos a valorar todo lo que tenemos, sobre todo la salud.
Cuando salí me dije a mi misma “Los hospitales son un lugar curioso porque puede salir llorando o con la mayor de tus sonrisas”.
Tras cinco meses ha vuelto Adri!
Ya sabéis más o menos como me han ido estos cinco meses ya que he escrito varias veces sobre lo que me pasaba. Todo ha cambiado mucho desde enero. El primer mes fue duro, no conocía prufunamente a nadie de mi curso por muchos años que lleve con ellos, pero si que había un par de personas con las que podía convivir durante media hora al día.
El segundo mes, que yo recuerde fue muy parecido al primero, pero le cogí mucho cariño a una persona a la que veía durante media hora cada jueves ^^. Esta amistad desencadenó muchísimas más.
El tercer mes me decidí a abrirme, para conocer a nuevas personas. Empecé quedándome callada, observando la personalidad de cada uno hasta conocerles un poco más.
El cuarto mes todo iba genial. Esperaba con ansía el jueves, mi día preferido. Me di cuenta de lo contenta que estaba, claro que echaba mucho de menos a Andriana pero nos enviábamos cartas, nos llamábamos por teléfono, y ella cada miércoles se conectaba al Messenger a escondidas en su clase de ordenadores. Eran unos escasos minutos en los que nos comentábamos como iba todo.
El quinto mes pasó lento al principio. Los primeros días miraba el día 1 de junio con tantas ganas…como si el tiempo fuera a pasar más rápido por quedarme mirándolo. A la semana me di cuenta de que era mejor disfrutar del día a día. Poco a poco casi sin darme cuenta llegó el día 1, y aquí estoy. Me alegro de escribirlo en pasado ^^.