sábado, 27 de junio de 2009

Todos necesitamos una sonrisa

Hace ya tiempo el colegio nos dio la oportunidad de hacer una buena obra, algo para recordar. Necesitaban voluntarios para hacer globos a niños ingresados en el hospital Virgen de camino. Sin duda alguna levanté la mano, éramos unas 20 personas dispuestas a ofrecer y recibir sonrisas.


Tras varias semanas esperando, el gran día llegó. Al subir a la ludoteca practicamos unas cuantas figuras que habíamos olvidado. El primer niño que vimos se llamaba Rubén. Y todos le dedicamos la mejor sonrisa posible. Al verle se nos fu todo el miedo que nos rondaba. Muchos temían que se iban a poner a llorar al ver a los niños, otros tenían miedo a que las figuras le salieran mal, y otros simplemente temían estar en un hospital (lo entiendo pero a mi me parecen un lugar muy agradable).


Nos dividieron en dos grupos. Unos fueron por las habitaciones, por que había niños que desgraciadamente no podían salir. Y otros nos quedamos en la ludoteca. Y era del segundo grupo. Cuando vi que todos los niños tenían ya a dos de mis compañeros a su alrededor no sabía muy bien que hacer. Pero cuando observé detalladamente y me llevé una sorpresa, Rubén estaba allí, solo, mirando a la nada. Me acerqué a él. Y le pregunté si quería aprender a hacer globofléxia. Por supuesto dijo que si. Le enseñé ha hacer una espada, la hizo realmente bien. Y como vi que le gustaba mucho le enseñé a hacer un mono, que es mucho más complicado. Fue una experiencia preciosa poder hacer sonreír a niños que llevan una vida tan dura. Ellos aprendieron a hacer globos, y nosotros aprendimos a valorar todo lo que tenemos, sobre todo la salud.


Cuando salí me dije a mi misma “Los hospitales son un lugar curioso porque puede salir llorando o con la mayor de tus sonrisas”.

3 comentarios:

Indio dijo...

Sofinder!! Me parece super bien que hicieras eso!!!

Y te comprendo muy bien, estoy de acuerdo en que se tiene miedo cuando se empieza, los hospitales pueden dar mal rollo... pero puede ser un sitio muy agradable (más me vale, jeje). Y los enfermos son tan agradecidos... y cuesta tan poco hacer TANTO!

Yo he estado yendo este curso a la planta de oncología de un hospital de Valencia... y la gente no se reía tanto, pero igualmente agradecían que fuéramos a hacerles compañía, a que se desahogasen, o simplemente a darles conversación o dejando descansar un poco a los familiares. Y para el voluntario también es muy gratificante =)

Muy bien hecho ;)

Bian dijo...

Jo... me das envidia ^^
Me parece genial que en el cole os propusieran eso, la verdad. Espero que todos hayan tenido la misma buena experiencia que tú.

Jaco dijo...

Me alegro muchísimo de que seas capaz de valorar así la experiencia, y de que pudieras hacer reír a niños necesitados.

Muy bien sof!!